El quiero y no puedo de Rafa Nadal

Rafa Nadal

Este chico no aprende. Otra vez llega al final de temporada con el depósito en la reserva. Rafa Nadal renuncia a la Copa Masters de Shangai por molestias en la parte de arriba de la rodilla derecha.

Y es que es un cuento que se repite una y otra vez. No recuerdo una temporada en la que Rafa Nadal haya llegado a la recta final, Madrid, París, Shangai, sin molestias, al cien por cien. Sabemos que el de Manacor basa en su tremenda capacidad física el tenis que le permite, una y otra vez, hacer morder el polvo a sus rivales. Quizá por eso debería ser más consciente de que el físico no es ilimitado y que debe racionalizar y economizar esfuerzos siempre que pueda. No sé si os acordáis que ya en 2005 Rafa se perdió el torneo de maestros por culpa de las lesiones. Se limitó a saludar desde el tercio al público chino congregado y se fue a casita. Esta vez ni va.

Y es que una y otra vez sorprenden los números de Rafa, este año, encabezados por una cifra, el ‘1′, que con tanto esfuerzo ha conseguido. Pero es que el balear ha jugado la friolera de 93 encuentros este año (balance 82-11). Hasta sorprende que Roger Federer, sabio y ‘tacaño’ y ‘racano’ en sus presencias en torneos menores, haya disputado este 2008 un total de 78 partidos. Al menos, el suizo ni saltó a la cancha en los cuartos de París para medirse a Blake. Nadal, todo ímpetu y corazón, tuvo que perder el primer set 6-1 con Davydenko para darse cuenta de que no podía jugar. Djokovic con 76 y Murray con 70, tercero y cuarto del mundo por ránking, son los siguientes con más torneos disputados en la lista. Obvio. Cuanto más ganas, más juegas.

Rafa se nos va a lesionar de gravedad un día de estos. Y si no se lesiona, nos va a durar mucho menos que un tenista al uso. Perdona que sea tan directo pero es lo que pienso, y vaya por delante que lo último que le deseo es el mal a un gran tenista y mejor persona. Los exigentes esfuerzos físicos que realiza un día si y otro también pasan factura tarde o temprano. Siempre he dicho que, a pesar de la diferencia de edad, el manacorense se retirará antes que el helvético. El tenis de salón requiere menos esfuerzo que el de albero, y no es lo mismo tocar el violín que la guitarra eléctrica.

Y lo peor de todo es que Rafa no puede cogerse un mes de vacaciones. La final de la Copa Davis en Mar de Plata ante Argentina se perfila en el horizonte como una isla en medio del océano ofreciéndose dulce para ser conquistada. La empresa va a requerir el 110 por ciento de Rafa Nadal, cuyos dos puntos de individuales deben ser ‘impepinables’ para luego rezar y sacar alguno de los tres restantes. Otro esfuerzo más, mucho más titánico si cabe, ante 12.000 gargantas argentinas haciendo patria… por decirlo de la manera más suave posible.

A lo mejor Rafa debe plantearse muchas cosas cuando el 23 de noviembre acabe su temporada. Adiós a los compromisos comerciales, adiós a torneos menores como el Godó, concentrarse en Grand Slams y Masters Series… Lo mismo debe pasar de las primeras rondas de la Copa Davis… acabar el año con 70 partidos, tirando ya por arriba. Creo que economizando puede conseguir perdurar un par de temporadas más a buen nivel. Y repetir los números de este año: ocho títulos, dos Grand Slams, tres Masters Series, oro olímpico, rey de la tierra, número 1 del universo. Piensa Rafa, piensa. Deja, por una vez, el corazón a un lado.