
Y ahora se lesiona Van Nistelrooy. Todas las alarmas encendidas en el Real Madrid. A pesar de que Higuain y Raúl vean puerta con facilidad: la temporada es larga… y aquí todo se hace deprisa y corriendo.
El ligamento cruzado y el cartílago de su rodilla derecha han petado del todo. Me acuerdo hace siete años, cuando el Atlético de Madrid descartó su fichaje. El Manchester United arriesgó y procedente del PSV vivió unas pocas temporadas de gloria. El Madrid arriesgó. Lo que no apostó por Gaby Milito lo puso sobre la mesa con Van Nistelrooy. La verdad, no sabría decir si el precio fue muy alto o no, porque hasta ahora, ‘Van Gol’ ha sido un ariete que ha demostrado tener la pólvora ‘muy bien puesta’.
La verdad es que no es el momento para que crezcan los enanos en el circo blanco. Schuster no pasa por su mejor momento y casi tres horas de parlamento con la plantilla no parece haber arreglado demasiadas cosas, mientras Calderón ha llamado a consultas ya a su embajador Raúl para saber cómo está el patio de primera mano.
Es la imagen, la que sale perjudicada, porque los resultados están ahí: Sólo se está a un punto del Barcelona, pero claro, mientras los de Guardiola se pegan festín tras festín, el Bernabéu está acostumbrado a mirar el reloj cada poco en los últimos minutos de partido. Y eso no es bueno.
Ahora, deprisa y corriendo, improvisando, como suele ser habitual en la ‘casa blanca’, se busca recambio. Schuster tiene la excusa perfecta ante los malos resultados. En pretemporada pidió fichajes por activa y por pasiva y tras el formidable ruido formado por Cristiano Ronaldo la única nuez que cayó fue Van der Vaart, insuficiente a todas luces. El alemán tiene las espaldas cubiertas, aunque eso no vale de mucho cuando estás sentado cada domingo en un banquillo que quema como el que más.
Ahora, deprisa y corriendo, salen nombres a la palestra. Hernán Crespo, Diego Milito, el sempiterno Benzemá… incluso el holandés Huntellar. Sea lo que sea, a destiempo. Milito, por aquéllo de más vale malo conocido, es el que más me gusta… de los disponibles… porque sólo una cantidad terrible de millones podría convencer a los dirigentes del Lyon para soltar al francés. En fin… como decía mi madre… ‘tarde, mal y nunca’.