Entries Tagged 'Tenis' ↓

El ‘Plan B’ gana la Copa Davis

Verdasco y Feliciano

No sé si en la intimidad Emilio Sánchez-Vicario se disfrazó de Anibal, el del Equipo A, y puro en ristre dijo aquello de “Me encanta que los planes salgan bien”. En cualquier caso (habría estado bien, jajajaja), España ha levantado la ensaladera de la Copa Davis por tercera vez en su historia. Digno final para Emilio, que dejará su sitio a la sangre nueva de Albert Costa, un auténtico crack.

Era un secreto a voces que ‘el dobles galáctico’ se iba a jugar la Copa Davis. Con Nadal, lesionado, y con Ferrer en su peor forma física de los últimos años, estaban destinados a ello. El toledano Feliciano López y el madrileño Fernando Verdasco tiraron del carro de la Armada Española para entrar en la historia por la puerta grande e inscribir con letras de oro su nombre en la victoria más importante de sus carreras.

Desde mi punto de vista ya se tiró un punto de entrada. Por mucho que la prensa especializada dijera que Ferrer estaba entrenando de maravilla, anímicamente el chaval no está. Múltiples problemas personales han dinamitado la frágil moral del de Jávea en la segunda mitad del año (problemas con su novia, separación incluida, y algunos de índole personal) y sacado al jugador del Top Ten que con tanto trabajo había alcanzado. No digo que Verdasco hubiese ganado a Nalbandian en el partido inaugural, ni mucho menos, casi seguro que habría perdido igualmente, pero seguro que habría tenido alguna opción de vencer, no como el pobre Ferru, al que ‘el rey David’ pasó por encima.

Sin embargo, España salió a flote con un Feliciano espectacular. Estaba claro que la gasolina en el depósito de los contendientes, y la motivación, iban a ser más importantes que la calidad en este envite. Shangai terminó con el físico de Del Potro, un tipo de dos metros al que Feli, hábil, le castigó el revés con bolas cortadas, mordiendo la moqueta, para que las mil y una flexiones de rodillas de “Delpo” terminasen por astillar sus articulaciones. ¡Premio!

La continuación de Feli fue espectacular. Hizo el partido perfecto en el dobles, tiró de Verdasco en todo momento, le ayudó en cada golpe, y le motivó a seguir luchando ante un público que gritaba y silbaba incluso cuando el madrileño sacaba. No sirvió de mucho. España tenía un mejor doble por ránking y, sobre todo por ganas.

Con el 2-1 se podía escapar el trofeo, pero podíamos permitirnos un error. El Nalbandian-López del quinto punto, si era el definitivo, iba a poner a prueba definitivamente la mentalidad del español y la inquebrantable fe del argentino, número 1 moral de su equipo, sabedor que quizá estaba ante su última oportunidad de ganar la Davis. Sin embargo, Verdasco, que pasó malos momentos, muchos, ante el Chucho Acasuso, se sobrepuso. Después de ganar el set inicial, haciendo valer su ránking, 16 contra 48, se demostró que en esta competición el escalafón ATP no sirve de nada, y el suplente de lujo del equipo albiceleste ganó tirando de público y arrojo las dos mangas siguientes. De nuevo la mentalidad y las ganas rescataron al madrileño, y solventó el partido y la eliminatoria con mil y un sufrimientos.

Tercera Copa Davis, la primera fuera de España, sin el concurso del número 1 del Mundo, Rafa Nadal, con el número 2 en horas bajas… al final, el nº 16 de la ATP (Verdasco) y el 31 (Feliciano), se conviertieron en los dos tenistas más grandes de España, y del mundo, dejando en evidencia que España es un equipo de lujo que siempre mira hacia adelante. Gracias a todos, campeones, gracias por un título que os habéis merecido más que nadie.

Una de Copa Davis

Nalbandian-Ferrer

Argentina-España, duelo fratricida por la Copa Davis. Quizá sea esta la más importante para España. Sería ganarla sin Rafa Nadal… al menos en la final. No hay dos sin tres, pero no forzosamente tiene que llegar la tercera en esta ocasión. Las casas de apuestas pagan la victoria española 4 a 1, mientras que sólo devuelven 1,22 euros por cada uno apostado. De poco sirve que Ferrer dijera hace un rato que de diez enfrentamientos, en estas condiciones, Argentina ganaría seis o siete. En el momento en el que se dispute el primer punto, no servirá de nada.

Es el último esfuerzo del año, justo donde se pone de manifiesto quién ha guardado un mínimo de energía y quien ha derrochado su físico. David Ferrer lleva 44-22 y David Nalbandian 43-16. Son los que más han jugado, aunque el físico juega a favor del español, a pesar de sus tres últimos meses nefastos. El argentino de Córdoba es más ciclotímico. Lo mismo te gana en el mismo torneo a los tres primeros del mundo que encaja dos roscos con el número 100. El hipotético número uno español y el ya confirmado como número dos argentino no han escatimado esfuerzos a lo largo de una campaña que les ha reportado como premio los títulos de Valencia y Hertogenbosch al primero, y de Buenos Aires y Estocolmo al segundo.

Juan Martín del Potro ha ido de menos a más, lo que le ha llevado a Shangai. Ha jugado 58 partidos, y los problemas físicos acechan al de Tandil. En la recta final ganó Stuttgart, Kitzbuhel, Los Ángeles y Washington, cuatro de los diecinueve en los que ha participado. Sin embargo, estuvo a punto de perderse la Copa Masters debido a un doloroso uñero en el pie. Para colmo de males se mordió la lengua a lo bestia entrenando ayer y jugará infiltrado.

Y ahora no vale de nada que Ferrer tenga tomada la medida a David Nalbandian (6-3 en su head to head). Esto es la Copa Davis, habrá 12.000 hinchas ‘puteando’ todo lo posible a los españoles y no será fácil abstraerse de las provocaciones, mal que nos pese, que seguro habrá.

Yo también confiría, al igual que Emilio Sánchez-Vicario, en Feliciano. Este año tiene un 26-26, pero está en mejor forma, saca mejor y quizá tenga más opciones que Verdasco. Igual Emilio, loco por dejar la capitanía de la Davis, también se haya dejado influir por el hecho de que Fernando sea más afín al presidente de la Feeración Española, que el toledano. En cualquier caso, apuesta valiente, siempre que no se tira de ranking. Le da igual que le crujan (critiquen) si Feli palma, porque Albert Costa ya sabe que será el próximo capitán pase lo que pase.  En todo caso, López deberá superar su imagen de jugador irregular con un parcial de cinco partidos ganados y nueve perdidos en Copa Davis (2-4 en individuales) y sus números adversos ante Nalbandian (2-0) y Del Potro (2-1).

Bueno, alea jacta est… que dios reparta suerte… ¡y al toro!

Copa Davis: Necesitamos tres milagros

Equipo español de Copa Davis

Tras la renuncia de Rafa Nadal, obligada por su tendinitis en la rodilla derecha, a jugar la final de la Copa Davis, ni la épica puede salvar al equipo español. Emilio Sánchez Vicario y el resto de tenistas nacionales debe mostrar que hay vida más allá de Rafa Nadal.

Y no es que necesitemos un milagro… ¡es que necesitamos tres! Si antes sólo había que ganar un partido de tres (contábamos con los dos de Rafa), ahora el triplete de acciones divinas se antoja mucho más difícil si cabe. La papeleta de Emilio es monumental más aún por su falta de previsión. Tommy Robredo puso punto y final a su temporada y no se calza unas zapatillas desde hace casi dos semanas. Juan Carlos Ferrero se ha ido de vacaciones lo más lejos que ha podido de la raqueta, y está en alguna playa de Brasil disfrutando todo lo que puede. Así las cosas, Ferrer, Feliciano, Verdasco y el desaparecido este final de temporada Almagro, por ránking, deben ser los que soporten el chaparrón. Carlos Moyà está igual o peor que Ferrero, pensando en la buena vida, y Emilio no se va a atrever a llamar a Marcel Granollers, que ha terminado la temporada bastante aceptablemente…

Y es que la encerrona en Mar de Plata tiene pinta de saldarse con un 5-0. En contra, claro. Uno, que ha visto un poco de tenis en los últimos años, tendría muchos problemas para elegir los jugadores que se midan a Del Potro y a Nalbandian en los individuales. La moneda al aire incluso parece la opción menos mala. Del Potro (8) y Nalbandián (11), tienen mejor ránking que cualquiera de los españoles. Ferrer cayó al 12 después de no dar una a derechas, salvo contra Roddick en semis de la Davis, desde el Open USA. Verdasco está dignamente instalado en el 16. Almagro ha reculado tras su lesión al 19, y Feliciano está en el 31 tras un final elogiable en pista cubierta. Ferrero ya anda perdido por el 55, después de la desilusión de no ser invitado al Masters Series de Madrid.

Si vamos al ‘head to head’ de los españoles con los dos argentinos… las noticias no son nada halagüeñas. Ferrer es el único con balance positivo, 6-3 con David y 2-1 con Juan Martín, pero ahora mismo tendría problemas para mantener un peloteo con el 100 del mundo. Necesita olvidarse del tenis por una temporada y su estado anímico no es el más apropiado para meterse en una jaula con más de 10.000 argentinos rugiendo pidiendo tira de asado de Jávea a la parrilla. Al segundo punto puede tirar el partido y pensar ya en la ducha. Almagro y Verasco tampoco lo tienen mal. Aún no se han medido con Del Potro, y con Nalbandian están 2-1 el murciano y 1-0 el madrileño. Tengo debilidad por Nico, pero no estará en forma por mucho que se empeñe. El madrileño, en cambio, ha hecho un buen final de temporada, y me da que debería ser un fijo. Casi lo mismo pienso de Feliciano, ese ‘toledano madridista’ que diría un viejo conocido mío, ¡un saludo Voro! Feli ha caído las dos veces que ha jugado con Nalbandian y otras dos con Del Potro, aunque a éste le ha ganado una vez. En pista rápida, a cubierto, y a nivel del mar, López puede ser una opción con su juego de saque y volea.

Así es el destino, jugar la final de la Copa Davis con el equipo de dobles en individuales. Casi es lo mejor que puede hacer Sánchez Vicario. O perder un par de docenas de horas mentalizando a Ferrer y rezar para que sea el que jugó ante Roddick en la plaza de toros de Madrid, donde se fue del partido un par de veces pero gracias al público logró volver. Lo que pasa es que esta vez la grada, precisamente, no es que vaya a ayudar.

O sea, que ha llegado el momento de la verdad para Feli y para Verdasco, amigos dentro y fuera de la pista. Está muy bien vivir a la sombra de Rafa, pero el árbol que más sombra arroja no estará en Argentina del 21 al 23 de noviembre. Ha llegado la hora para los secundarios españoles. Todos los focos están centrados en ellos. La plaqueta va a sonar, el director ya dijo lo de ‘luces, cámara…’ veremos si cuando suene el ¡’acción!’ no se hacen pequeños y soportan el rol de protagonista principal de una película, cuyo guión está en sus raquetas. Huele a tragedia, pero no nos importaría ver una de aventuras épicas.

El quiero y no puedo de Rafa Nadal

Rafa Nadal

Este chico no aprende. Otra vez llega al final de temporada con el depósito en la reserva. Rafa Nadal renuncia a la Copa Masters de Shangai por molestias en la parte de arriba de la rodilla derecha.

Y es que es un cuento que se repite una y otra vez. No recuerdo una temporada en la que Rafa Nadal haya llegado a la recta final, Madrid, París, Shangai, sin molestias, al cien por cien. Sabemos que el de Manacor basa en su tremenda capacidad física el tenis que le permite, una y otra vez, hacer morder el polvo a sus rivales. Quizá por eso debería ser más consciente de que el físico no es ilimitado y que debe racionalizar y economizar esfuerzos siempre que pueda. No sé si os acordáis que ya en 2005 Rafa se perdió el torneo de maestros por culpa de las lesiones. Se limitó a saludar desde el tercio al público chino congregado y se fue a casita. Esta vez ni va.

Y es que una y otra vez sorprenden los números de Rafa, este año, encabezados por una cifra, el ‘1′, que con tanto esfuerzo ha conseguido. Pero es que el balear ha jugado la friolera de 93 encuentros este año (balance 82-11). Hasta sorprende que Roger Federer, sabio y ‘tacaño’ y ‘racano’ en sus presencias en torneos menores, haya disputado este 2008 un total de 78 partidos. Al menos, el suizo ni saltó a la cancha en los cuartos de París para medirse a Blake. Nadal, todo ímpetu y corazón, tuvo que perder el primer set 6-1 con Davydenko para darse cuenta de que no podía jugar. Djokovic con 76 y Murray con 70, tercero y cuarto del mundo por ránking, son los siguientes con más torneos disputados en la lista. Obvio. Cuanto más ganas, más juegas.

Rafa se nos va a lesionar de gravedad un día de estos. Y si no se lesiona, nos va a durar mucho menos que un tenista al uso. Perdona que sea tan directo pero es lo que pienso, y vaya por delante que lo último que le deseo es el mal a un gran tenista y mejor persona. Los exigentes esfuerzos físicos que realiza un día si y otro también pasan factura tarde o temprano. Siempre he dicho que, a pesar de la diferencia de edad, el manacorense se retirará antes que el helvético. El tenis de salón requiere menos esfuerzo que el de albero, y no es lo mismo tocar el violín que la guitarra eléctrica.

Y lo peor de todo es que Rafa no puede cogerse un mes de vacaciones. La final de la Copa Davis en Mar de Plata ante Argentina se perfila en el horizonte como una isla en medio del océano ofreciéndose dulce para ser conquistada. La empresa va a requerir el 110 por ciento de Rafa Nadal, cuyos dos puntos de individuales deben ser ‘impepinables’ para luego rezar y sacar alguno de los tres restantes. Otro esfuerzo más, mucho más titánico si cabe, ante 12.000 gargantas argentinas haciendo patria… por decirlo de la manera más suave posible.

A lo mejor Rafa debe plantearse muchas cosas cuando el 23 de noviembre acabe su temporada. Adiós a los compromisos comerciales, adiós a torneos menores como el Godó, concentrarse en Grand Slams y Masters Series… Lo mismo debe pasar de las primeras rondas de la Copa Davis… acabar el año con 70 partidos, tirando ya por arriba. Creo que economizando puede conseguir perdurar un par de temporadas más a buen nivel. Y repetir los números de este año: ocho títulos, dos Grand Slams, tres Masters Series, oro olímpico, rey de la tierra, número 1 del universo. Piensa Rafa, piensa. Deja, por una vez, el corazón a un lado.

Espectáculo (tenístico) con mayúsculas

Nadal y Simon

Por primera vez desde que se inauguró solemnemente este blog escribo en fin de semana. ¿La razón? Acabo de volver a casa tras ver las semifinales del Masters Series de Madrid…

Han caído Roger Federer y Rafa Nadal ante Andy Murray y Gilles Simon. Dos bombazos… bueno, sobre todo el segundo. El suizo anda flojo de los cuartos delanteros y parece necesitar “espabilina 500″. Murray vio el filón y, aunque tardó en reaccionar, al final no soltó la presa, pues clase no le falta. Y es que ambos partidos han vivido duelos en los que los jugadores han utilizado las mismas armas: técnica, buen saque y control de bola en el primero, físico, fuerza, poderío y arrestos sacados de lo más profundo, en el segundo.

Por cierto, que si hubiésemos preguntado a los espectadores, por unanimidad, los 10.000 habrían ido de rodillas a los aposentos de Ion Tiriac para rogarle que crease el partido por el tercer y cuarto puesto en los Masters Series. Y es que ninguno de los dos integrantes de la final soñada, Federer-Nadal, estará presente en la de esta edición del torneo madrileño que, de nuevo, tendrá un ganador inédito.

Parecía que Rogelio iba a ganar fácil. Se llevó el primer set en apenas media hora y parecía que íbamos a poder comer, los periodistas, tranquilamente mientras llegaban las cuatro. Qué equivocados estábamos. Federer, haciendo muy poco, se había llevado un gran botín. Pero no mantuvo siquiera el nivel, y Murray en cambio invirtió su tendencia tras ceder el primer set. El suizo se salvó de la catástrofe en la segunda manga, el break, en numerosas ocasiones, levantó un 0-40 en una ocasión y un 30-40 en otra, pero a la tercera perdió el saque y el set. En el tercero, engordar para morir. Llegó casi al final con alguna opción, pero Roger por algo ya no ostenta el número 1. Una pena, porque la clase sigue ahí. De nuevo se fue al hotel sin apenas sudar. Qué tío… tanta clase, que mientras todos utilizan la toalla oficial del torneo, de Schewppes, él utiliza una blanca inmaculada. Crack.

Y qué decir del partido de Rafa y Simon… un tercer set espectacular, puntos de cinco minutos, buscando las cosquillas el uno al otro y viceversa, tantos imposibles, la grada vibrando y la primera vez que este servidor ve el pabellón de la Casa de Campo coreando a voz en grito Raaaaaaaaaafa, Raaaaaaaaaafa, Raaaaaaaaafa, y haciendo el gesto de la reverencia a un crack de cracks. Pero enfrente estaba un tipo que hablaba el lenguaje de Nadal. Abría los mismos ángulos, llegaba a casi todas las bolas milagrosamente a bordo de unas canillas impropias de un jugador de tenis… un prodigio incansable de tesón y constancia. Inaudito… derrotar a Nadal con sus propias armas y no a pepinazos. Espectacular.

El actual nº 12 de la Carrera de Campeones, y con muchas papeletas de estar en Shangai en la Copa Masters, se aferró a la pista como nunca he visto a nadie en la vida, se disfrazó de Rafa Nadal, y ante su público, y con sus mismas armas, derrotó al modelo. Muchas veces contó con el beneplácito de la red, pero tuvo gestos para la grada, reconociendo la imposibilidad de batir a un Nadal que cogía una bola tras otra cuando él ya contaba con el punto. Pero a la segunda bola de partido, en el tie break del tercer set, el ojo de Halcón, así tuvo que ser, decidió que por milímetros la andadura de Rafa Nadal en el MMMM (Mutua Madrileña Masters de Madrid) había terminado.

“Me voy contento, porque lo he dado en todo. Ya en casa esta noche analizaré los errores que haya podido cometer”. Son las palabras de un campeón, que hizo todo lo que pudo por no fallar a los suyos, entregados. Grande Rafa, gracias.

¿La final? Pues apuesto por Murray. Más que nada porque Simon, que aunque la mayoría no le conozca no es ni mucho menos un don nadie, pues este año está logrando resultados más que relevantes, ha tenido que irse al tie break del tercer set contra el grandullón lanzapiedras de Ivo Carlovic en cuartos de final y lo mismo en semis ante Rafa Nadal, después de casi tres horas y media de esfuerzo titánico. En total más de seis horas de máxima exigencia de las últimas 24, mientras que Murray ha tenido un camino mucho más placentero, con un doble 6-2 a Monfils en cuartos y las dos horitas y poco más con Rogelio.

Por cierto, ni quiero ni puedo terminar este ‘post’ sin dar las gracias públicamente a la organización del torneo y al personal que atiende a la prensa. De verdad que no tengo palabras. Como profesionales un 10 y como personas un 11. Chapeau. Tremendamente reconocido chic@s, buen trabajo.

 

El mejor tenis, en Madrid

MSMadrid

Llega el Masters Series de Madrid, a partir de este domingo, y todos los grandes, sin excepción, son de la partida: Nadal, Federer, Djokovic…

Además, es la última ocasión para disfrutar del recinto de la Casa de Campo, ya que en 2009, la Caja Mágica, en mayo, acogerá, en tierra batida, un pequeño Grand Slam, con cuadro compartido de chicos y chicas, previo a Roland Garros.

Pese a tener plaza asegurada en la Copa Masters, Federer, Nadal, Djokovic y Murray no se van a perder la cita madrileña. El mejor cuadro de todas las ediciones se presenta para los amantes del mejor tenis. La errática temporada de Federer no invitaba a visitar Madrid, pero la pista y la altura le va bien, y tiene que defender los puntos de la final del año pasado. Perderlos sería dar mucha ventaja a Rafa Nadal en la carrera por recuperar el trono del tenis mundial. Sin duda, la presencia de ‘Rogelio’, amén de la de Rafa Nadal, es el mayor aliciente del torneo.

Apenas habrá bajas entre los primeros 40 jugadores del ránking, un éxito sin precedentes por el que felicitarse pero un hecho que, a su vez, no es una buena noticia para jugadores como Juan Carlos Ferrero o Carlos Moyà, que por diversas circunstancias en forma de lesiones no han mantenido su puesto en el escalafón mundial. El mallorquín goza de la invitación que los votantes de un periódico deportivo le han asignado casi por aclamación, pero Ferrero no podrá asistir a no ser que haya tres bajas de última hora, y sólo se vislumbra, a priori, la de Del Potro: el argentino, entre que sufre unas molestias y que abrió mucho la boca sobre la final contra España de Copa Davis, creo que se lo va a pensar dos veces antes de jugar en casa del enemigo.

Y es que el tema de las invitaciones trae más cola de la que parece. Cuando parecía que Manolo Santana tenía algo más que voz y voto para repartir las invitaciones que te savan de la engorrosa fase previa, parece que el rumano Ion Tiriac, en su día mánager de Boris Becker y ahora dueño y señor de los derechos de los Masters Series y casi de toda la ATP, es el que en verdad parte y reparte el bacalao. Casi ni quiero enterarme de sus ‘oscuros’ contactos, pero parece que tiene amigos influyentes que le piden que el ruso Marat Safin juegue todos los torneos importantes. Hasta el punto de que, aparte de darle una invitación para este Masters Series, prometió a los organizadores del MS de Roma que invitaría a un italiano a Madrid para que dieran una plaza directamente a Safin en Italia. Miedo me da seguir enterándome de más cosas, pero que Juan Carlos Ferrero, ex número 1 y campeón de este torneo, no puede jugarlo por asuntos que nada tienen que ver con el deporte, me parece de lo más triste.

En fin. Hasta aquí puedo leer. Quedémonos con el buen sabor de boca de que el mejor tenis nos acompañará durante ocho días y esperemos que los nuestros den una lección de tenis. Nadal, Ferrer, Robredo, Feliciano, Verdasco y Almagro, amén de Moyà, deben poner el acento español ante los Federer, Djokovic, Roddick, Murray, Blake, Davydenko y compañía. ¡A disfrutar!

A hombros en la Copa Davis

Copa Davis

Este fin de semana hemos podido oír toda suerte de términos taurinos para celebrar el éxito del equipo español de tenis de Copa Davis, que se ha clasificado para la final al vencer a Estados Unidos en la plaza de toros de las Ventas.

Las dos orejas y el rabo, por la puerta grande, toreros, vuelta al ruedo, olé, estocada hasta la bola… y cientos más. Términos que, la verdad, venían al pelo, pero que ya son historia. Se había hablado mucho de la altura, de que favorecía a Estados Unidos y a Andy Roddick… pero es que enfrente está Rafa Nadal, y el de Manacor ganaría sobre tierra batida a cualquiera en la misma cima del Himalaya. Total, que la tensión entre el presidente de la federación y los jugadores no ha hecho más que crecer a pesar de la victoria, máxime cuando a la hora de agradecer al público, micrófono en mano, su apoyo, los integrantes de la Armada, con el capitán a la cabeza, no se privaron de mandar recaditos en tono jocoso.

Fue la Plaza de Toros de las Ventas un marco incomparable para una semifinal de Copa Davis, más si cabe cuando el rival era un país tan amante de los tópicos como Estados Unidos. Encerrarles entre burladeros y apalizarles como lo hicimos, la verdad, fue histórico. El coliseo madrileño se convirtió en el segundo escenario más multitudinario que ha albergado un partido de tenis, por detrás sólo de la central de Flushing Meadows, con más capacidad aún que Las Ventas. Y claro, allí se dieron cita lo más granado de la flor y nata española. Nadie se lo quiso perder, desde artistas a deportistas, pasando por políticos y realeza. Yo creo que solo faltó Aznar… o igual estuvo, camuflado sin su bigote que destiñe cada vez más con el paso del tiempo.

Las semifinales ya pasaron, y ahora toca pensar en la final, a últimos de noviembre. Todo bien, salvo por una cosa: es contra Argentina, y es en campo rival. Dos malas noticias, sin duda. Primero, porque son los únicos que pueden tosernos en tierra batida, aunque se están pensando muy mucho contrarrestar el poderío de Rafa Nadal en polvo de ladrillo, como dicen ello, poniendo pista rápida y cubierta, enmendándose a que David Nalbandian tenga el día bueno y Del Potro siga subiendo nivel en esta superficie. Lo que está claro es que la frase amenzante del joven jugador argentino nada más ganar el punto definitivo a los rusos -”A Nadal le vamos a sacar los calzones del orto”-, ante 14.000 enfervorizados seguidores, no presagia una batalla limpia.

Y la segunda mala noticia viene ligada a la primera. Quédense con la frase “enfervorizados seguidores”. Brasil, en la época de Kuerten, era el único equipo con una hinchada comparable a la actual argentina, bulliciosa y bullanguera hasta límites que, a menudo, caen en falta de respeto. Pero bueno, no nos pongamos antes la venda que la herida. Sin duda será un pedazo de enfrentamiento, una final digna de la Copa Davis, en la que España puede levantar por tercera vez el preciado trofeo. Si se pueden pasar por Buenos Aires… ¡no se lo deben perder!

Nadal, Federer, la Copa Davis…

Federer y Nadal

Se acerca la semifinal de Copa Davis, España-Estados Unidos, en Madrid, la que tanta polvareda ha levantado. En fin, una excusa cualquiera para volver a hablar de Rafa Nadal… y de su antagónico Roger Federer…

Andaba preocupado Emilio Sánchez-Vicario, extenista y capitán del equipo español de Copa Davis. Rafa Nadal siempre llega cansado al final de temporada, con la gasolina justa, y aunque el equipo americano llega mermado, con un James Blake que renunció también por estar fundido, y se juega en el “albero batido” de La Monumental de Las Ventas (si, en altura, pero no me vale la excusa), otra cosa que no sea jugar la final de la Davis allá por diciembre sería un resultado terrible.

Bueno, me acabo de dar cuenta de que algún mortal no tiene ni idea de lo quisquillosos que se ponen los tenistas respecto a la altitud del mar. A nosotros nos parece que para jugar al tenis no hace falta más que una raqueta, una pelota, unas zapatillas y una pista en condiciones. A nivel estelar, el de la máxima competición, jugar a nivel del mar o a casi 700 metros de altitud, como Madrid, pues tiene su aquel. Resulta que el jugador español, prefiere la tierra batida y a nivel del mar porque la bola es más pesada, corre menos, parece que flota en el aire y, si encima, hay un pelín de humedad, pues más lentas aún la pista y la bola. En altura, la bola, pesa menos, y contra un Roddick de la vida, sacando a 240 kilómetros por hora, pues puede parecer pegarse un tiro en el pie, aunque, seamos claros, aún no está cuantificado exactamente el porcentaje de velocidad/pesadez que se gana o se pierde. Puede que no pase el 1%, pero cuando hay tantas cosas y tantos intereses por medio. Vamos, cosas inentendibles para el simple mortal, como el que en la F1 el paso de los neumáticos Michelin a Bridgestone haya sido más terrible que el tsunami de Indonesia para algunas escuderías.

En fin, esto venía porque quería comparar un poco los estilos de Rafa Nadal y Roger Federer. La verdad es que me voy, me pierdo, me alejo del tema principal y no me corto en irme por todas las ramas que me surgen mientras asciendo por este humilde blog. Quería decir que si el suizo y el español no hubieran coincidido en el tiempo, a ambos se les compararía tirando de estadísticas, con datos, no en cada uno de los cuatro partidos que, de media, juegan al año, siempre en finales, por supuesto. Es como comparar el día y la noche. Raza, juventud, fuerza, músculo, contra estilo, clase, elegancia, madurez. Mientras Rafa Nadal suda, Roger Federer transpira. Rafa tiene sobacos… Roger no, ¡tiene axilas! Rafa bebe leche casi a morro de la vaca, con grumos. El helvético saborea con pausa una uperisada, con calcio, omega3, ácido fólico y mezclada, no agitada.

Sin embargo, Nike, que viste a ambos, va a variar un poco el vestuario de Rafa. Ahora tiene que dar imagen de número 1. Ya no es el rebelde que quiere destrozar al campeón. Ahora es un joven fuerte y sano en lo más alto del tenis mundial. Así que tocará sesión de chapa y pintura: los pantalones piratas algo más cortos, paso por la peluquería y colores menos estridente y llamativos. Nobleza (Nike) obliga. Los tenistas antagónicos, y sus estilos, ya no lo serán tanto.

Nadal y Federer, Federer y Nadal. Son el yin y el yan del tenis. Rivales a muerte dentro de la pista. Amigos ejemplares fuera de ella, pero siempre, todo, presidido por el respeto. Da rabia que después de tres candidaturas conjuntas, Federer-Nadal, al Príncipe de Asturias, el jurado haya dado el premio al de Manacor cuando iba sin su eterno acompañante. También da rabia que algún advenedizo en el mundo de la raqueta haya enterrado ya al suizo, una vez destronado de su número 1. Ahora mismo me apuesto lo que sea con quien sea a que volverá a encabezar el ránking ATP. Era la motivación que necesitaba para mejorar aún más en su juego que, quizá, se había estancado un poco, no por juego sino por motivación. También duele, claro está el 12-6 que tiene Rafa a su favor en los 18 enfrentamientos entre ambos. Me duele que le entierren ya como si estuviera acabado porque en 2008, por ejemplo, sólo haya faltado a una de las cuatro citas dominicales del año (cayó en semis en Australia con Djokovic). Hizo final en Roland Garros y en Wimbledon (ambas las perdió con Rafa) y ganó el US Open. Además, aderezado todo con un oro olímpico en dobles y unos pocos títulos en otros torneos. Pues si con estos números está acabado… que venga dios y lo vea.

Clasificado ya para la Copa Masters, es posible que renuncie a los Masters Series de Madrid y París, pero si viene a la capital de España, seguro que no vendrá a otra cosa que a ganar. Yo no me lo voy a perder. ¿Tú?

¿Merece Rafa Nadal el Príncipe de Asturias?

Rafa Nadal

Sí. Éso que quede claro desde un principio. Sí rotundo, no hay lugar a dudas. Pero claro, los criterios para conceder el premio son tan dispares como arbitrarios, lo que hace siempre conflictiva la decisión del jurado.

Se ha sabido hace apenas un rato. Frente a Usain Bolt, Yelena Isinbayeva, Michael Phelps y la selección española de fútbol. ¿Se lo merece Rafa más que el resto? Seguramente no, pero está claro que se lo merece. Supuestamente, las personas que componen el jurado que concede el Premio Príncipe de Asturias de los Deportes tienen sus razones, pero nunca se sabrá si en la balanza pesa más lo logrado en el plano deportivo, fuera de él… o si los colores, banderas y sentimientos nacionales tienen algo que decir… que en mayor o menor medida, pueden estar seguros de que influyen, y bastante.

Por si alguien tiene todavía alguna duda, estoy completamente de acuerdo en que se le haya dado el premio a Rafa Nadal. En el plano deportivo, en pocas fechas se ha aupado al número 1 del ránking, ha ganado Roland Garros, Wimbledon y el oro olímpico en el mismo año… ¿lo ha hecho alguien antes? no. ¿Lo volverá a hacer alguien alguna vez? Pueden apostar a que no será mañana. Ni pasado. Ni al otro. Es una marca prácticamente imbatible. ¿Fuera del plano deportivo? Todos conocemos más o menos a Rafa Nadal. Un chaval joven, llano, sano, con talento, pero en su tenis y en sus victorias hay más carga de esfuerzo y sacrificio personal que de lo mencionado anteriormente. Es un ejemplo a seguir, es un modelo para todos, españoles y extranjeros, deportistas y no deportistas. Sin duda, un premio más que acertado… aunque el sentido y el don del oportunismo de los integrantes del jurado se constata superlativizado.

Pero claro… Un tipo que rompe la historia y se cuelga ocho oros en unos JJ.OO. y que no tiene borrones ni manchas en su expediente… ¿no lo merece también? Me temo que si, pero igual pesa más ser español que estadounidense. Lo siento Michael Phelps. ¿Usain Bolt? Hombre… tres oros olímpicos, tres records del mundo… hace dos meses no le conocía nadie… quizá puede ser más discutible fuera del plano deportivo. ¿Isinbayeva? Igual esperan a que bata en otra docena de ocasiones el récord del mundo de pértiga, aunque es un deporte menos mediático y fuera del tartán no se conoce mucho de la rusa. ¿La selección española de fútbol? Mmmmmm… tanto tiempo sin ganar nada… igual merecían un premio, pero bueno, no es el deporte más sacrificado del mundo, están bien pagados… no digo que sean malos chicos… pero fuera del teatro del 105×70 no es que destaquen por su altruismo, y perdón por generalizar.

Todo es discutible en esta vida. Por ejemplo que Sito Pons recibiera el premio en 1990 por ganar dos títulos mundiales de 250 cc y que Ángel Nieto, 12+1 veces campeón del mundo, aún esté mirando las galas de entregas de premios cada año por la tele. Me acuerdo que un año lo tenía en la mano… pero se lo dieron a Fernando Alonso. Acababa de proclamarse campeón del mundo. Amo la F1 y respeto al mayor talento de la historia española del automovilismo, pero no fue un premio merecido. Si los deportistas españoles tienen un punto más por ser de aquí, Nano, por ser asturiano, tenía alguno más. Dos años después, el año pasado, se lo dieron a Michael Schumacher, siete veces campeón del mundo. De todas formas, esto fue injusto por una doble vertiente. Primero, porque se lo tenían que haber dado antes, pero segundo, y más grave el habérselo dado luego, las primeras veces, cuando quisieron dárselo, puso varias veces problemas de agenda para ir a recoger el premio. Tal desprecio debería haber sido óbice para haberse olvidado de él a pesar de que, fuera de la pista, también es un campeón, con múltiples y millonarias donaciones a varias ONG y desfavorecidos en tragedias como la del tsunami.

En fin, este premio siempre debe y deberá premiar algo más que el deporte. El Guerrouj, Hassiba Boulmerka, Lance Armstrong… sin los tintes épicos de la superación, de la lucha contra el entorno, la política o incluso contra el propio cuerpo, no serían dignos del Príncipe de Asturias. También “duele” un poco a los amantes del deporte de verdad ver como Rafa Nadal es premiado ahora cuando lo ha estado antes, junto a Roger Federer, como ejemplo de lucha, esfuerzo, respeto, juego limpio y admiración mutua, dentro y fuera de la pista. Tan justo es este premio al español como injusto con el suizo. Imagino que no tardarán mucho en dárselo a Federer. A Steffi Graf se lo dieron al año siguiente de recibirlo Arantxa Sánchez Vicario y a Schumacher, ya lo sabemos, dos años después de Alonso. Está claro, aunque nos duela y aunque nos pese, o incluso aunque queramos mirar hacia otro lado, que la política tiene bastante peso, incluso en el deporte. Una lástima.

Rafa Nadal: un (a)dorado número 1

Rafa Nadal

Rafa Nadal puede presumir de lograr un oro olímpico y ser número uno del tenis mundial en sólo 24 horas. Toda una vida resumida en dos logros titánicos.

No tiene la elegancia de Roger Federer. No tiene el estilo de Pete Sampras. No tiene la volea de Stefan Edberg, ni el saque de Andy Roddick. No es tan extrovertido ni showman como Novak Djokovic, ni tiene el carisma de Andre Agassi. Sus declaraciones no son tan explosivas como la de John McEnroe ni tiene la discreta efectividad de Ivan Lendl.

Entonces… ¿Qué tiene Rafa Nadal? Si escribo lo que pienso sería la última vez que ustedes leen este blog, porque no me dejarían volver a escribir más. Este joven manacorense, proveniente de una estirpe deportiva que contempla en el árbol genealógico, entre otros, a su tío Miguel Angel Nadal, ex futbolista del FC Barcelona e internacional con la selección española, campeón de Europa y de Liga entre otros muchos títulos, este jovencito pegado a una raqueta, unos pantalones piratas y una camiseta Nike que no puede ocultar su colosal y prominente biceps izquierdo, tiene un par de… ‘razones’. Y con eso, con un físico portentoso, un entusiasmo sin igual, una educación y un entrenamiento estricto por parte de su tío Toni, un espíritu de lucha inigualable y una casta indescriptible, con todo eso y una inteligencia innata y una capacidad de sufrimiento sobrehumana, nunca vista hasta ahora a cualquier lado de la red, con todo eso y mucho más, siempre haciendo un guiño a la épica y a las misiones imposibles, Rafa Nadal ha logrado ser, por fin, número uno del mundo, sobrepasar al mejor tenista de todos los tiempos, el inmaculado e ‘hiperperfecto’ Roger Federer, ejemplo para la juventud y las generaciones venideras de como debe ser un deportista, y colgarse al cuello, por fin, después de diez preseas para el tenis español, una, la primera, medalla de oro, en unos Juegos Olímpicos.

Cuatro Roland Garros consecutivos, un Wimbledon, récord de victorias seguidas en tierra batida (81), una Copa Davis, un buen puñado de Masters Series y varias docenas de títulos en torneos de la ATP… ¡y sólo tiene 22 años! Este jovencito insolente, acostumbrado a romper todas las barreras, físicas y mentales, que encuentra a su paso, no conoce el límite, no sabe donde está su techo. Apenas hace unos días superó en una lista de influencia y popularidad al mismísimo Fernando Alonso, y junto a Pau Gasol es el estandarte más internacional del deporte español. Rafa, en definitiva, es el hijo que todas las madres querrían, el yerno perfecto, en su defecto. Alma, pundonor, sufrimiento, lucha, inteligencia, potencia, sabiduría… Rafa Nadal.

Rafa, el sempiterno número 2, una cifra que iba pegada a él desde hace casi cuatro años, siempre a la sombra de Roger Federer, se ha hecho mayor. Ya no es un niño. Es lo que tiene el número 1. Federer, el caballero blanco, níveo, impoluto, el héroe perfecto que toda princesa desea, tan perfecto que da miedo… ni siquiera él ha resistido el avance imparable e impacable de la soberbia, la fuerza, la lucha y la garra de Rafa Nadal, un prodigio de fuerza, potencia, trabajo y afán de superación.

Para Rafa habría sido muy fácil centrarse en la tierra batida, dominar en esta superficie y ganar, pongamos por ejemplo, diez Roland Garros. Pero no. El balear con más talento del planeta necesita ponerse cada vez un nuevo reto, una nueva meta que romper y superar. La meta se llamaba Wimbledon, y el amo de la hierba no era otro que Federer. “Los dos queremos un trocito del jardín del otro”, decía el suizo, en clara alusión a su ilusión de conquistar Roland Garros, el único grande que le falta. Pero cual Sísifo, lleva tres años subiendo a la cima de París y justo cuando está a punto de coronar aparece Rafa Nadal para, de un insultante capirote (este año con rosco incluido), tirar la piedra que Roger soporta sobre sus hombros y devolverle al principio de un camino que parece no acabar nunca.

Este año también era la tercera vez que Rafa afrontaba la final de Wimbledon ante su habitual anfitrión. Había avisado una semana antes ganando Queen’s, un torneo sobre hierba, una superficie que desde Manolo Santana no veía triunfar a un español… y en Wimbledon, Rafa no se conformó con un trocito del jardín de Roger, sino que entró como elefante en cacharrería y en su estampida destrozó la ahora frágil moral del eterno número 1. Desde entonces “Rogelio”, como se le llama cariñosamente en España, no es el mismo. Algo se ha roto dentro de él. Desde entonces, ha perdido más partidos (4) de los que ha ganado (3). Ha cometido fallos terribles, ha dejado escapar bolas fáciles para un superclase como él. Inaudito.

La pregunta que se hacen quizá los que somos algo agoreros, o los que pensamos en el mañana más que en saborear las mieles del triunfo hoy… los pesimistas, vaya, o los “optimistas con experiencia”, como a mi me gusta pensar… la pregunta, digo, es hasta cuándo el físico y la juventud permitirán a Rafa explotar esas permanentes e insultantes exhibiciones y derroches de fuerza y energía. ¿Tendrá “Rogelio” aún su momento de gloria? La clase y el talento del suizo le permitirán ganar con la misma elegancia Wimbledon a los 33 años, pero… ¿Rafa conservará su físico a los 28? ¿Podrá llegar siempre a las bolas más esquinadas? ¿Podrá seguir haciendo que el rival tenga que ganarle el punto cinco veces devolviendo mates imposibles de coger?

Vale, acepto el tirón de orejas: para éso aún quedan 5-6 años y podremos disfrutar de un buen puñado de duelos entre dos estilos, dos creencias, dos ‘fuera de serie’. Aunque la pregunta que me ronda la cabeza es… ¿Quién de los dos pasará a la historia como ganador de sus duelos particulares? ¿Quién acumulará en sus vitrinas más Grand Slams?

En fin… frutos secos, tinto de verano, su sillón preferido, mucha paciencia y… ¡a disfrutar!